Desde la ventana del auto miro a la gente que pasea por la calle. Me encanta pensar en lo que hacen, a donde van, cual es la relacion entre los que caminan juntos, juzgar lo que tienen puesto, adivinar que clase de personas son segun lo que parecen.

Siempre me gusto hacerlo. Cuando miraba desde la ventana del colectivo me sentia incluso hasta mas intocable. Miraba sin disimulo, haciendo caras y todo. Lo se porque una vez, mientras estabamos parados en un semaforo una mujer me miro a los ojos mientras yo la observaba. Me acuerdo que me ofendi. Pense que
ella no tenia derecho a interrumpirme, que quien se creia que era
ella para arruinar asi mi entretenimiento. Me senti invadida, como si un dia un actor de telenovela decidiera dejar de actuar, mirarnos y explicarnos que le incomoda profundamente que lo estemos mirando. Tan a salvo me sentia detras de la ventana del colectivo, que me olvidaba de que la gente del otro lado era de verdad.

Me gusta mas mirar mujeres que hombres. Porque en general se atreven mas. Porque caminan mas lindo. Porque tambien me inspiran. Porque me identifico mas. El otro dia resolvi decirle a una que el vestido que tenia puesto le quedaba re lindo. Porque se lo merecia. Y porque, por que no?

La de aca abajo me parecio, por ejemplo, increiblemente linda. Asi, parada en la parada del bondi, acomodandose el pelo, con su vestidito. Y el tipo de al lado, ni idea.

Asi que a partir de ahora, desde mi escondite detras de un zoom, a lo paparazi de desconocidos, le voy a sacar fotos a los que quiera. Y voy a escribirlo aca.